Se dice que la separaciòn contribuye a refrescar el amor.
Se dicen muchas cosas, que el amor no ata sino desata, que la vida es para vivirla y la soledad para compartirla.
Hasta hoy conocì la soledad, la comprendì o al menos sentì comprenderla y me vi cerca de esa lìnea delgada entre el querer y desear. Sentir tu rostro, tus besos, y comprender que no los necesito. Que quiero volar y entretejer sueños, vidas, risas. Pero de nueva cuenta la soledad me dice: aquì sigo, te necesito conmigo. Y yo me rehuso pero sin pedirme permiso ni avisar soy parte de ese momento y de esa correlaciòn entre vivir y dejar morir mis sueños.
Y aunque las desiciones estèn en un constante flujo de emociones, yo no quiero ser parte de se vaivèn. Quiero solamente querer.