Y es que he aprendido a tu lado el valor de la pasión.
No existe ningún otro adjetivo que logre calificar o clasificar tu presencia y tu olor, solo está y ya, es así como te conozco y descubro, cada detalle, poro y orificio de tu piel.
Es inexplicable que mejor se describa la presencia de un gato que la presencia de la pasión. Como varia todo desde éste lugar.