“Vivir sin filosofar es, propiamente, tener los ojos cerrados, sin tratar de abrirlos jamás” René Descartes
Como es bien sabido a lo largo del tiempo el hombre se ha venido cuestionando acerca del mundo y de todo lo que le rodea, Platón nos decía que la Filosofía es un silencioso diálogo del alma consigo misma en torno al ser. Un diálogo en silencio.
Pero en la actualidad nuestra realidad es otra.
¿Qué comodidades tecnológicas no tenemos hoy en día que no sean capaces de satisfacer nuestras necesidades materiales? ¿Cuàntos avances no existen que nos facilitan nuestra vida diaria?
Pero: ¿En dónde queda el ser humano?
Como ya es bien sabido vivimos en una ola de violencia, vivimos a prisa, estamos inmersos en una rutina que cada vez más nos aleja del otro y de nosotros mismos. En un ambiente en el cual el otro para mi ya no es una persona sino un objeto, objetivizamos al otro, se vuelve parte de una cosificación, se vuelve un medio para lograr un fin. Es por esto que tenemos menos tiempo para pensar. Y si tenemos el tiempo no nos atrevemos, tenemos miedo de pensar, de criticar y de observar lo que está sucediendo a nuestro alrededor y darnos cuenta de que nuestra sociedad está en una serie de problemas que quizá ha llegado el momento de plantearle soluciones urgentes.
El hombre ha perdido la imagen del hombre mismo, ha pretendido encontrarse en cosas que son efímeras y que como tales le han causado un daño irreversible a su cultura, a su ambiente en el cual se desarrolla y desempeña.
Y es en todo esto en donde entra la importancia del estudio de las humanidades. Aquí es en donde se rescata, se intenta rescatar lo que se ha venido perdiendo, que es el ser humano. La importancia que tienen las materias de humanidades en una universidad es màs que importante ya que es lo que le da ese balanze a nuestra universidad, un equilibrio.
Estudiar Filosofía es un campo difícil, arduo, tenebroso en el cual a diario adquieres conocimientos que te van nutriendo no sólo de saber sino de satisfacción personal. Por más avances como ya lo mencioné anteriormente que existan en el mundo, no se debe olvidar el punto de partida que es el ser humano.
El estudio de la Filosofa actualmente tiene la obligación de rescatar lo que se encuentra estancado, de sanar las heridas pasadas, de sensibilizar a sí mismo y a los demás, de plantear soluciones que nos lleven a un crecimiento no solamente social sino personal. Más que adquirir conocimientos la Filosofìa se lleva de la mano con la parte màs intima del hombre, aquella que se ha venido dejando a un lado, y que es importante comenzar a tomarla de la mano para caminar juntos hacia el mundo que deseamos tener.